Incendios de coches eléctricos: mitos y realidades
En los últimos años, la electrificación del transporte ha encendido más debates que baterías. Los coches eléctricos se han convertido en el símbolo del futuro sostenible, pero también en protagonistas involuntarios de titulares alarmistas. Se difunden vídeos, fotos y rumores que retratan a estos vehículos como bombas rodantes, listas para arder al primer golpe. Pero, ¿cuánto hay de verdad en todo esto? Desde nuestra experiencia en protección contra incendios y sistemas de seguridad, hoy desmontamos los bulos y explicamos qué hay detrás de los llamados “incendios de coches eléctricos”.
¿Son los coches eléctricos más inseguros que los convencionales?
La respuesta, aunque sorprenda a muchos, es no. Diversos estudios internacionales —desde la Autoridad de Seguridad Vial de Noruega hasta la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Estados Unidos— confirman que los vehículos eléctricos tienen una menor probabilidad de incendio que los de combustión. La razón es sencilla: el riesgo de ignición del combustible fósil, sea gasolina o diésel, es entre 8 y 10 veces mayor que el de una batería de litio.
Lo que ocurre es que cuando un coche eléctrico arde, lo hace de manera más mediática. Una imagen de un Tesla en llamas en una autopista genera más impacto que el incendio de un coche de gasolina en un taller. Pero eso no convierte al eléctrico en más peligroso, sino más visible.
Las verdaderas causas de los incendios en coches eléctricos
Los incendios en coches eléctricos pueden deberse a diversas causas, aunque todas ellas poco frecuentes. La más común es la derivada de un accidente severo que daña el módulo de baterías, generando una reacción térmica incontrolada. También existen casos aislados de fallos de fabricación o sobrecalentamiento durante la carga.
Sin embargo, el riesgo de una combustión espontánea es prácticamente inexistente. Los fabricantes someten cada batería a pruebas exhaustivas de resistencia, impacto y temperatura. Además, los coches actuales cuentan con sistemas inteligentes de desconexión automática en caso de colisión o cortocircuito.
Y es aquí donde entra en juego la importancia de los equipos contra incendios diseñados específicamente para baterías de litio. Los cuerpos de bomberos, talleres y hasta los propios conductores deben saber que los incendios de este tipo requieren agentes de extinción específicos, no agua. Productos como el extintor baterias litio se han convertido en una herramienta esencial para afrontar estos incidentes con seguridad y eficacia.
¿Por qué cuesta más apagar un coche eléctrico en llamas?
Cuando un coche de combustión se incendia, basta con cortar el suministro de combustible y sofocar las llamas. Pero en un eléctrico, el fuego se alimenta desde dentro: las celdas de litio liberan calor al reaccionar químicamente, lo que genera una especie de efecto dominó conocido como “thermal runaway”. Este fenómeno explica por qué un coche eléctrico puede reavivar el fuego incluso horas después de ser apagado.
Por ello, los equipos de emergencia disponen ya de protocolos específicos para intervenir en estos casos. Las brigadas especializadas utilizan contenedores de inmersión, mantas ignífugas de gran tamaño y agentes químicos no conductores. Los fabricantes, por su parte, han reforzado las protecciones estructurales en los bajos del vehículo, donde se alojan los módulos de batería, para evitar perforaciones o impactos que puedan derivar en incendios.
Prevención: el mejor sistema contra incendios
La prevención sigue siendo el eje de toda estrategia de seguridad. La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) recomienda revisar periódicamente el sistema de carga, no manipular los componentes eléctricos y confiar solo en profesionales certificados para la instalación de puntos de carga domésticos.
También es fundamental disponer de medios adecuados para una primera intervención. Los garajes, aparcamientos y talleres donde se ubiquen vehículos eléctricos deben contar con extintores para baterias de litio, homologados y con capacidad para neutralizar la energía térmica liberada por las celdas en combustión.
El papel de la formación en seguridad
De poco sirve tener el mejor equipo si no se sabe cómo actuar. Por eso, la formación de los conductores, mecánicos y técnicos de mantenimiento es crucial. Aprender a identificar un sobrecalentamiento, a evacuar correctamente un área afectada o a utilizar un extintor especializado puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.
En paralelo, la industria automovilística está invirtiendo en investigación para mejorar la seguridad de las baterías. La evolución hacia materiales sólidos y sistemas de refrigeración inteligentes promete reducir aún más el riesgo de incendio. Pero mientras esa tecnología se generaliza, debemos actuar con prudencia y conocimiento.
La nueva generación de baterías: seguras y eficientes
Los fabricantes de baterías están avanzando hacia el desarrollo de celdas de estado sólido, una tecnología que promete no solo mayor autonomía y rendimiento, sino también una notable mejora en seguridad. Estas baterías eliminan el electrolito líquido inflamable que hoy supone el principal riesgo térmico.
Sin embargo, el presente aún depende de la litio-ion, y eso requiere responsabilidad. Mantener un protocolo de revisión, respetar los ciclos de carga recomendados y utilizar equipos certificados puede prevenir gran parte de los accidentes registrados. Y si además se confía en plataformas especializadas como baterias online para adquirir componentes y recambios de calidad, se garantiza un mantenimiento seguro y eficiente del vehículo.
Los incendios de coches eléctricos son la excepción, no la regla
Así que, los incendios de coches eléctricos son un fenómeno mucho más mediático que frecuente. La probabilidad real de que un vehículo eléctrico arda espontáneamente es mínima. Y cuando ocurre, las causas suelen ser perfectamente explicables y, en la mayoría de los casos, prevenibles.
Lo importante no es temer al progreso, sino aprender a convivir con él. Los coches eléctricos son el futuro de la movilidad, y su seguridad depende tanto de la tecnología como del conocimiento. Equiparse con los dispositivos adecuados, como los extintores para baterías de litio, y mantener una actitud responsable frente a la carga y el mantenimiento son pasos esenciales para garantizar que esa transición sea, además de ecológica, segura.
Porque la verdadera energía del cambio no está solo en la batería, sino en la conciencia con la que la usamos.
