Resistencia al Fuego Estructura DB-SI SI 6 | Forjados. Forjados resistentes al fuego: qué exige el CTE y cómo justificar cada solución.
Un forjado no solo sostiene el suelo de una planta. También puede separar viviendas, locales comerciales y aparcamientos, por lo que su comportamiento ante un incendio resulta determinante para la estabilidad del edificio. El Documento Básico de Seguridad en caso de Incendio (DB-SI) establece los criterios técnicos que deben cumplirse, aunque la exigencia concreta depende del uso, la ubicación y las características de la construcción.
La sección SI 6 del Código Técnico de la Edificación (CTE) recoge las condiciones relativas a la resistencia al fuego de los elementos estructurales. Aplicar correctamente sus requisitos implica distinguir entre la capacidad portante del forjado y su posible función como elemento de compartimentación.
Qué resistencia al fuego necesita un forjado según el DB-SI
La clasificación exigida no es idéntica para todos los edificios. Un forjado situado sobre un aparcamiento puede tener requisitos diferentes de los correspondientes a una planta de oficinas o una vivienda unifamiliar. También influyen la altura de evacuación y la posición del elemento respecto a la rasante.
La clasificación R indica la capacidad portante durante un tiempo determinado en las condiciones normalizadas de ensayo o cálculo. Así, R 60, R 90 y R 120 identifican prestaciones correspondientes a 60, 90 y 120 minutos, respectivamente. Si el elemento debe separar sectores de incendio, también habrá que comprobar si necesita cumplir los criterios E, de integridad, e I, de aislamiento térmico.
Por ejemplo, una clasificación REI 120 comprende capacidad portante, integridad y aislamiento térmico durante el periodo indicado. No equivale a una simple clasificación R 120, porque incorpora dos prestaciones adicionales.
Cómo interpretar las tablas de resistencia al fuego
La tabla 3.1 del DB-SI establece valores de referencia para los elementos estructurales principales en función del uso del sector y de la altura de evacuación. Entre los valores contemplados figuran R 30, R 60, R 90, R 120 y R 180.
En edificios residenciales, administrativos, docentes y de determinados usos públicos, las exigencias varían según la posición de la planta y las características del inmueble. En el caso de los aparcamientos, es especialmente relevante comprobar si se encuentran bajo otro uso, sobre él o en un edificio destinado exclusivamente a este fin.
Para un aparcamiento situado bajo un uso diferente, la tabla recoge con carácter general una resistencia estructural R 120. En el supuesto de aparcamiento robotizado bajo otro uso, la referencia indicada es R 180. Estos valores deben interpretarse junto con las notas de la tabla y las condiciones particulares del proyecto.
El material del forjado también cuenta
No basta con saber si el forjado está construido con hormigón, acero o una solución mixta. La geometría, las dimensiones, las armaduras, los apoyos y las cargas consideradas influyen en su comportamiento ante temperaturas elevadas.
Los forjados de hormigón armado pueden alcanzar prestaciones adecuadas cuando su configuración cumple las condiciones de cálculo aplicables. Sin embargo, el calor puede reducir la resistencia de los materiales y afectar a las armaduras, por lo que no conviene asignar una clasificación basándose únicamente en el espesor.
En estructuras con vigas o viguetas de acero, el aumento de temperatura puede disminuir la capacidad resistente del perfil. En estos casos, puede ser necesario incorporar una protección específica, siempre que la solución elegida esté justificada para el elemento y las condiciones de exposición.
Pinturas intumescentes: una alternativa para proteger elementos estructurales
Las pinturas intumescentes están diseñadas para reaccionar cuando aumenta la temperatura y formar una capa carbonosa expansiva que reduce la transferencia de calor hacia el soporte. Se emplean especialmente en determinados elementos de acero, como vigas, pilares y perfiles estructurales, cuando las características del sistema permiten alcanzar la prestación requerida.
Su elección exige revisar el tipo de perfil, el factor de sección, las condiciones de exposición y el tiempo de resistencia al fuego que debe justificarse. También es necesario comprobar el espesor de película seca especificado, la preparación del soporte y las condiciones de aplicación. No cualquier producto sirve para cualquier estructura, ni una capa más gruesa garantiza por sí sola el cumplimiento de la clasificación prevista.
Pintura intumescente: qué debes comprobar antes de aplicarla
Si estás valorando una pintura intumescente para una estructura metálica, lo primero es confirmar que el producto dispone de documentación técnica adecuada para el uso previsto. La clasificación y las condiciones de aplicación deben corresponder al tipo de elemento protegido, a su geometría y a la resistencia exigida en el proyecto.
También debes revisar la compatibilidad con la imprimación y el acabado, las condiciones ambientales durante la aplicación y los controles necesarios para verificar el espesor. Si la estructura presenta corrosión, restos de revestimientos anteriores o daños, habrá que determinar cómo preparar y acondicionar la superficie antes de ejecutar el sistema.
Además, la protección debe mantener su continuidad en encuentros, uniones y zonas de difícil acceso. Una aplicación incompleta puede comprometer el resultado, incluso cuando el producto seleccionado dispone de prestaciones adecuadas sobre el papel.
Cómo determinar si necesitas una protección adicional
Antes de intervenir en un forjado existente, conviene identificar su configuración real y la resistencia exigible. El procedimiento incluye comprobar el uso del sector, la posición de la planta, la altura de evacuación cuando corresponda y la función del elemento dentro de la compartimentación del edificio.
Si el forjado incorpora perfiles metálicos, puede estudiarse la aplicación de revestimientos protectores, morteros proyectados o sistemas de placas. La decisión debe basarse en las características del soporte y en la documentación que acredite el comportamiento de la solución completa.
En algunos casos, la evaluación puede revelar que es necesario reparar zonas deterioradas, reforzar elementos o plantear una intervención más amplia. La elección no debe hacerse por apariencia ni por el nombre comercial del producto: importa que la solución responda a las condiciones reales de la estructura.
Los encuentros y las instalaciones también influyen
Un forjado no funciona de manera aislada. Sus apoyos, las uniones con pilares y paredes, las juntas y los pasos de cables, tuberías o conductos pueden afectar a la continuidad de la compartimentación. Por eso, la justificación debe contemplar el conjunto y no únicamente la superficie principal del elemento.
Tampoco debe darse por hecho que un falso techo convencional aporta una resistencia al fuego determinada. Su contribución solo puede contabilizarse cuando la solución está debidamente justificada y se instala conforme a las condiciones previstas en la documentación técnica.
Qué documentación permite justificar la resistencia al fuego
La justificación puede apoyarse en métodos de cálculo, datos tabulados, ensayos, clasificaciones y documentación técnica aplicable al sistema instalado. El expediente debe identificar la exigencia correspondiente, describir los elementos estructurales y explicar el procedimiento empleado para acreditar sus prestaciones.
Cuando se utiliza un revestimiento protector, conviene conservar la documentación del producto, las condiciones de aplicación y los registros de control de ejecución que resulten pertinentes. Estos datos permiten comprobar que la solución instalada se ajusta a la prevista y que el soporte protegido coincide con el contemplado en su evaluación técnica.
En edificios existentes, puede ser necesario consultar planos, realizar inspecciones y verificar las características del forjado antes de definir una actuación. Si existen daños posteriores a un incendio, la estructura requiere una evaluación específica, ya que su clasificación original no demuestra por sí sola que conserve sus prestaciones.
DB-SI y RSCIEI: cómo distinguir sus ámbitos de aplicación
El DB-SI regula la seguridad en caso de incendio en los edificios incluidos en su ámbito de aplicación. Por su parte, el Reglamento de Seguridad contra Incendios en los Establecimientos Industriales (RSCIEI) contempla las condiciones aplicables a los establecimientos industriales.
El Real Decreto 164/2025 aprobó el nuevo RSCIEI y modificó parcialmente el DB-SI. Por ello, si necesitas determinar la resistencia de un forjado en una nave industrial, un almacén o un edificio con usos diferentes, debes comprobar primero qué disposiciones corresponden a cada espacio y elemento.
La selección de una tabla de resistencia al fuego debe responder a la normativa
La selección de una tabla de resistencia al fuego debe responder a la normativa aplicable y a la configuración del establecimiento. Tras esa comprobación, será posible definir la solución constructiva y reunir la documentación técnica necesaria para justificar su cumplimiento.
