Un incendio provocado por una regleta obliga a desalojar la Facultad de Ciencias de Santander

Un incendio provocado por una regleta obliga a desalojar la Facultad de Ciencias de Santander

Un incendio provocado por una regleta obliga a desalojar la Facultad de Ciencias de Santander. El fuego en un despacho activa las alarmas y moviliza a los servicios de emergencia.

Un incendio originado por una regleta eléctrica obligó a desalojar parcialmente la Facultad de Ciencias de la Universidad de Cantabria, en Santander, durante el mediodía del lunes. El aviso llegó al servicio de emergencias 112 Cantabria alrededor de las 12:30 horas, después de que el humo procedente de un despacho activara las alarmas del edificio. Hasta la avenida de Los Castros se desplazaron los bomberos de Santander, personal sanitario del 061 y efectivos de la Policía Local y la Policía Nacional. El incidente generó un considerable revuelo entre estudiantes, docentes y trabajadores, aunque los daños materiales quedaron limitados a un armario, una regleta y varios dispositivos electrónicos afectados por las llamas.

La rápida activación de las alarmas permitió localizar el origen del fuego y poner en marcha el protocolo de evacuación. Durante aproximadamente media hora, las personas que se encontraban en las zonas afectadas permanecieron en el exterior de la facultad, junto a la plaza de la Ciencia, a la espera de recibir autorización para regresar. La intervención de los equipos de emergencia permitió sofocar el incendio sin que se registraran daños materiales graves en las instalaciones. Una vez comprobado que la situación estaba controlada, la actividad académica se reanudó con normalidad.

Una regleta eléctrica, el origen de un incendio localizado

El fuego se declaró en el despacho del profesor Rafael Menéndez de Llano, perteneciente al área de Arquitectura y Tecnología de Computadores. La regleta que se encontraba sobre un armario fue el punto de origen del incidente, que también afectó a un ordenador y a otros dispositivos electrónicos. El humo se extendió por la dependencia y activó las alarmas del inmueble, aunque el alcance de los daños fue reducido en comparación con la inquietud que provocó inicialmente entre quienes se encontraban en el centro.

El decano de la Facultad de Ciencias, Luis Alberto Fernández, explicó que la incertidumbre de los primeros minutos fue uno de los aspectos que más preocupación generó. La alarma permitió conocer la ubicación del fuego, una circunstancia que facilitó la respuesta del personal responsable y de los servicios de emergencia. A diferencia de lo ocurrido en un incendio registrado en la cubierta del edificio el año anterior, esta vez los sistemas de seguridad estaban operativos y ofrecieron información inmediata sobre el lugar afectado.

La evacuación se prolonga durante aproximadamente media hora

La salida de estudiantes, profesores y trabajadores se desarrolló de forma ordenada mientras los equipos de emergencia intervenían en el despacho. No fue necesario desalojar la totalidad del edificio, ya que el fuego permaneció localizado y pudo extinguirse sin que se extendiera a otras dependencias. Durante la espera en el exterior, junto a la plaza de la Ciencia, algunos estudiantes llegaron a pensar que se trataba de un simulacro, hasta que vieron llegar a los bomberos y a los agentes policiales.

Entre los comentarios que se escuchaban durante la evacuación también hubo espacio para las preocupaciones académicas. Gabriel Campo, estudiante de Física, relató que al principio no sabía qué estaba ocurriendo y que la presencia de los servicios de emergencia confirmó que se trataba de una situación real. Los exámenes pendientes y las correcciones de los profesores formaron parte de las conversaciones mientras aguardaban noticias sobre la reapertura de las instalaciones. Encuentra otros estudios y novedades en baterias-online.com.

Los extintores, un recurso para actuar ante un conato de incendio

Los extintores son equipos diseñados para combatir determinados tipos de fuego durante sus primeras fases, siempre que las circunstancias permitan utilizarlos con seguridad. Su eficacia depende del agente extintor, de la clase de incendio y de la capacidad del equipo para actuar sobre el combustible implicado. En un incidente relacionado con material eléctrico, como el ocurrido en el despacho de la universidad, resulta esencial identificar qué está ardiendo y elegir un dispositivo compatible con ese riesgo. Si no se dispone de un equipo adecuado, un pequeño foco puede seguir generando humo, dañar más aparatos y dificultar la utilización de las dependencias próximas hasta la llegada de los bomberos.

Los extintores CO2 y su utilidad frente a equipos eléctricos

Los extintores CO2 utilizan dióxido de carbono para sofocar las llamas, desplazando parte del oxígeno que alimenta la combustión y reduciendo la temperatura de la zona afectada. Se emplean especialmente en incendios de líquidos inflamables y en determinados fuegos relacionados con equipos eléctricos, por lo que pueden resultar apropiados en oficinas con ordenadores, impresoras y otros dispositivos electrónicos, siempre que el fuego corresponda a una clase compatible con este agente. 

Qué capacidad ofrece un extintor de CO2 de cinco kilos

Un extintor co2 5 kg puede formar parte del equipamiento de determinados despachos técnicos, salas de equipos y dependencias con aparatos eléctricos, siempre que la evaluación de riesgos y las características del espacio justifiquen su instalación. Su carga permite disponer de una cantidad considerable de agente extintor para intervenir ante determinados conatos, aunque la duración de la descarga es limitada y el resultado depende de factores como la intensidad de las llamas, la ventilación y la distancia de aplicación. 

Regreso a las aulas tras extinguirse el fuego

Una vez controlado el incendio y realizadas las comprobaciones necesarias, los estudiantes y docentes pudieron regresar a las aulas aproximadamente media hora después de la evacuación. El despacho afectado quedó con restos de hollín y humo, además de los desperfectos visibles en el armario, la regleta y el equipo informático. La rápida resolución del incidente permitió recuperar la actividad habitual de la facultad durante la misma jornada, sin que se comunicaran daños personales ni afectaciones materiales graves en el conjunto del edificio.

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